salmo 148

Vistas: 113

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Red Social - Renuevo De Plenitud para agregar comentarios!

Únete a Red Social - Renuevo De Plenitud

RDP En Facebook

Temas de Interés

Hoy… Recordaré que Necesito Multiplicarme

Devocional Diario - Hoy... Recordaré que Necesito Multiplicarme “Es necesario que yo mengue, para que él Crezca” Juan 3:30 Hoy necesito recordar que en menguar para que otro crezca no es disminución sino multiplicación. Pastor X había estado por 16 años como líder nacional de una denominación, pero en ningún momento pensó que llegaría el día cuando Dios le pediría su cargo. Durante esos 16 años no preparó a nadie para que le sucediera. Cuando llegó la Convención Nacional, los delegados y pastores escogieron un nuevo líder. El corazón de X se llenó

Hijos Positivos

Promesas - Hijos Positivos En un proceso de criar hijos los padres enfrentan muchas decisiones difíciles. A menudo esto significa que ellos mismos deben echar a un lado ciertas cosas personales con el fin de sustituirlas con influencias positivas y reforzar en el hogar los valores de fe, esperanza y amor. Cuando unes la fe, la esperanza y el amor, puedes criar hijos positivos en un mundo negativo. 2 Timoteo 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Reflexiones – Aunque No lo Puedas Ver

Reflexiones - Aunque No lo Puedas Ver Hay una ventana en tu corazón a través de la cual puedes ver a Dios. Hubo una vez en que esa ventana era transparente. Tu visión de Dios era clara. Podías ver a Dios tan vívidamente como podías ver un hermoso valle o una colina. Entonces, de pronto, la ventana se quebró. Una piedra rompió la ventana. Una piedra de dolor. Y de repente ya no fue tan fácil ver a Dios. La vista que había sido tan clara había cambiado.

La cara de la culpabilidad

La cara de la culpabilidad Salmos 32:5-6 Había una vez un niño de 8 años que instintivamente contestó el teléfono de su casa y susurró, “Hola”. La voz del otro lado dijo, “Sí bueno, ¿Se encuentra tu mamá en casa?” el niño contestó: “Sí, pero está ocupada,” “¿Está tu papá en casa?” “Sí pero también está ocupado…” “Bueno, ¿Hay algún otro adulto en tu casa con el que pueda hablar?” “Sí, hay un policía y un bombero” “¿Podría hablar con uno de los dos?” “No, ellos también están ocupados” “¿Bueno, y qué están haciendo todos que están tan ocupados?” Hubo una pausa muy larga y después el niño contestó, “Me están buscando”. Cuando somos culpables, instintivamente corremos a escondernos; creo que esa respuesta está tejida en nuestros genes. Esconderse fue exactamente lo que hizo Adán y Eva cuando Dios salió a buscarlos después de que ellos habían comido del fruto prohibido. Sin embargo, esconderse no es la mejor opción para tratar con nuestra culpabilidad ya que la culpabilidad no se soluciona cuando la escondemos, la negamos, o la cubrimos.
Quantcast