Blog de SILVIA LEYTON NOBLECILLA (1)

THE POWER OF PRAYERS

The Power of Prayers

 

Good evening ladies and gentlemen:

 

I am going to talk about some experiences that I have lived. I would like to present my exposition named: “The Power of Prayers” But, before starting, I would like to ask you, have you ever seen a miracle? For example: when you were very sick, when you needed money, when you were in danger? How did you feel? What did you do? Cried or prayed?

Despite this, I am sure you…

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Agregado por SILVIA LEYTON NOBLECILLA el febrero 26, 2012 a las 8:49pm — No hay comentarios

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Así como Eres, TE AMO!

Powerpoint - Así como Eres, TE AMO! Te amo tal como eres, antes de que me pidas perdón yo ya te he perdonado. Yo soy la luz, quien me siga nunca estará en tinieblas. Te amo. Jesucristo. Debo Ser Debo ser fuerte sin ser rudo, Ser amable sin ser débil, Aprender con orgullo sin arrogancia, Aprender a ser gentil sin ser suave. Ser humilde sin ser tímido, Ser valioso sin ser agresivo, Ser agradecido sin ser servil, M editar sin ser flojo. Por eso señor te pido…. Dame grandeza para entender, Capacidad para retener, Método y Facultad para aprender, Sutileza para interpretar, Gracia y abundancia para hablar. Dame acierto al empezar, Dirección al progresar Y perfección al acabar.

Lo Poco En Mis Manos

“Si tengo poco en mis manos y se lo entrego a Dios, Él sabe como multiplicarlo no para devolvermelo a mi, sino para alimentar a otros”.

Cómo lidiar con los conflictos en el trabajo?

Los conflictos son parte de nuestra vida aquí en la tierra. Siempre he compartido que mientras estemos en vida vamos a enfrentar conflictos tanto en el hogar, la comunidad y en el trabajo. La clave es aprender a resolver los conflictos.

Hoy… Él Me Infundirá Aliento

Devocional Diario - "Tu vara y tu cayado me infunden aliento." Salmo 23:4. Ese día me levanté con el pie izquierdo. Así se dice en mi pueblo para expresar que el desánimo tocó mi vida desde el amanecer y eso me abrió un camino de desventuras y desaciertos. Nada podía levantar las murallas despedazadas de mi ánimo y aliento. Sentía que todo en mi drenaba sin parar. Con desgano tomé la Biblia y justo el Salmo 23 me confrontó la vista y alma. Y allí, recatado, tímido y humilde estaba el verso 4 y sobretodo la última línea que parecía susurrarme con confianza. “Tú Vara y tu callado me infundieran aliento”. Y fue suficiente. Solo meditar en este verso me llevó a experimentar energía espiritual como si hubiese sido inyectado por un médico de gran experiencia.
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